Qué automatizar primero en un despacho de abogados
No empieces por lo más difícil ni por lo más vistoso. Empieza por lo que se repite, tiene reglas claras y no decide nada. Acá está el orden que uso con las firmas, y qué NO tocar.
La pregunta que me hace toda firma en la primera reunión es la misma: «¿por dónde empezamos?». Y casi siempre traen la respuesta equivocada: quieren empezar por lo más impresionante.
El orden correcto es otro, y tiene una lógica simple: empieza por lo que se repite, tiene reglas claras y no decide nada.
El filtro de tres preguntas
- ¿Se repite?. Si alguien lo hace varias veces por semana, vale la pena. Si pasa una vez al trimestre, no — te va a costar más montarlo que hacerlo.
- ¿Tiene reglas?. Un derecho de petición tiene estructura y términos. Una estrategia de litigio no. Lo primero se automatiza; lo segundo se apoya, pero lo decide un abogado.
- ¿Quién responde si sale mal?. Si la respuesta es «el socio, ante el cliente», ahí va un punto de revisión humana obligatorio. Siempre.
El orden que uso, y por qué
1. Resumen de expedientes. Es el mejor primer paso: alto volumen, cero riesgo (nada sale de la firma), y el ahorro se siente el primer día. Un expediente de 300 folios resumido con los hechos y las fechas que importan.
2. Derechos de petición y respuestas de trámite. Estructura conocida, términos fijos, se repiten muchísimo. El borrador sale en minutos y el abogado revisa y firma.
3. Revisión de contratos. Que marque riesgos, cláusulas faltantes y lo que negociarías. No decide: señala. El criterio sigue siendo del abogado.
4. Control de términos. Qué vence, cuándo y de quién es. Suena aburrido y es de lo que más tranquilidad da.
5. Jurisprudencia — pero con verificación. Va de quinto a propósito. Es lo que más ilusión hace y lo más riesgoso: solo se monta cuando la firma ya entendió por qué la IA inventa citas y tiene la regla de verificación andando.
El error que veo más seguido
Firmas que quieren montar todo de una, en dos semanas, con los quince asistentes andando. Termina en que nadie usa ninguno, porque nadie tuvo tiempo de incorporar el primero a su forma de trabajar.
Uno funcionando y usado todos los días vale más que quince instalados y olvidados. Esa es la razón de que el seguimiento sea a las dos semanas y no el mismo día: es cuando ya lo intentaron de verdad y salen las preguntas que importan.
Cómo saber si tu firma está lista
Hazte una pregunta honesta: ¿alguien en la firma ya está usando ChatGPT o Claude por su cuenta? Si la respuesta es sí —y casi siempre lo es— ya estás usando IA, solo que sin reglas, sin verificación y sin que nadie sepa qué información salió. Ordenarlo no es un proyecto de innovación: es control de riesgo.
Soy Lala. Explico la IA fácil para que nada se te quede atrás. Si quieres esto aplicado en tu empresa —capacitar a tu equipo, automatizar lo repetitivo o montar un WhatsApp que responda solo— escríbeme y te digo con honestidad qué te sirve.
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